viernes, 21 de diciembre de 2007

Noticias que hacen daño a la vista

Logroño, 20 dic (EFE).- Estas Navidades aliñe usted las ensaladas con virutas de oro de 22 quilates y podrá lucirse, brillar ante sus invitados y resplandecer a un precio que, tal como está el mercado, no le arruinará.

Sofisticado, ¿no?. La empresa riojana Aurum XXIV, especializada en la elaboración de productos cuyo componente principal es el oro, se ha asociado con Vega Mayor, firma que comercializa ensaladas envasadas, para lanzar un aderezo novedoso: el oro comestible.

El producto, desarrollado en exclusiva para los supermercados de unos conocidos grandes almacenes, se vende en cajitas transparentes que contienen sesenta miligramos de áureos copos cada una, informó a EFE el fabricante.

Las virutas se obtienen mediante una sofisticada técnica -todo aquí es sofisticado- que multiplica mágicamente el volumen respecto al peso, de forma que los sesenta miligramos de oro se convierten en un montoncito de virutas mayor de lo que por su peso cabría imaginar.

El oro es un metal noble -¿también vil?- que, según la legislación, es un producto comestible y por tanto puede utilizarse legalmente como condimento, según afirmaron en la empresa.

Es de sobra conocido por los arqueólogos que en el Antiguo Egipto el oro se utilizaba como condimento y que también se usaba en Oriente, donde se asocia a la buena suerte y a la felicidad.

Además, según antiguas creencias populares, utilizar el oro como condimento -comer oro se nos antoja excesivo- limpia el aura de los comensales y mejora la imagen personal del personal, asunto nada baladí en estos tiempos dominados por la cultura mediática.

Nuestros "chefs" más consagrados, aquellos que llevan la experimentación a sus cocinas, también utilizan el oro para sus platos más innovadores, y es precisamente la empresa riojana la que les suministra los copos áureos.

¿Recuerdan la leyenda de El Dorado? Cuentan que los habitantes de aquel mítico lugar estaban sometidos a una dieta en la que el oro era inevitable -agua, tierra y aire estaban impregnados del metal amarillo- por lo que su piel brillaba como el sol.

Y es que el cuerpo humano elimina el oro/alimento por el sudor -también por otras vías más prosaicas- por lo que millones de ínfimas partículas metálicas amarillas aparecían sobre la piel de los habitantes de aquel país ignoto y les daba un aire de dioses.

Además del oro como aderezo de la humilde ensalada, Aurum XXIV ofrece otros muchos productos con oro con los que elevar el ego del personal, como el champán y el whisky, que al agitarlos provocan un efecto mágico y al saborearlos una gozo orgiástico en el bebedor, suponemos.

noticia de Yahoo


Habrá gente que ponga esto en sus ensaladas?? que cada uno coma lo que quiera pero...

5 comentarios:

Josep Maria Yago dijo...

El director general de la FAO dice: “Para acabar con el hambre, necesitamos sólo el 2% del gasto militar en el mundo”. Actualmente el gasto militar mundial supera el billon de dolares y cada mueren de hambre 20.000 personas. Que verguenza!
Saludos

india dijo...

Mira que estoy esperando para no ser la primera en comentar,que me siento una pesada,...pero es que quiero desearte una Feliz Navidad antes de irme...
Yo también me sorprendo con algunos ingredientes,...pero hay otros muchos en lo que nos llevamos a la boca,sin avisarnos,y seguro que peores...verdad?en fin,menos oro y más reparto.
Besos!!!!

yraya dijo...

Josep Maria
Es escandaloso el gasto militar y el negocio de la guerra, porque seamos claro, la guerra es un sucio negocio en donde todas las multinacionales meten la pezuña.
Cambiará esto algún día???
Saludos.


India
Nada de pesada con tus comentarios.
Eso eso más reparto y que se dejen de gilipo...
Deseo que tengas felices dias.
Un besote

Calle Quimera dijo...

Uy, ¿sí? ¿El oro también se come? Pues nada, ponga usted cuarto y mitad, que aquí no hay miseria...

Qué vergüenza, con la pobreza que hay en el mundo y que haya gente que se permita echarle oro molido al arroz como si fuera azafrán sintético.. El otro día leí que en no sé qué restaurante habían sacado el postre más caro del mundo: 25.000 dólares una copa de helado que llevaba como uno de sus ingredientes oro molido, y además te ponía una cucharita de oro para remover que luego te podías llevar. Aluciné... Y más aún cuando días más tarde leo que ese restaurante ha sido clausurado por Sanidad tras algunas inspecciones en que habían encontrado ratones, cucarachas y toda la fauna imaginabe en las cocinas. Pa que veas, no es oro todo lo que reluce.

besos.

yraya dijo...

Que pena de comerse el oro verdad? si luego sabemos a donde va a parar, jaja.
besitos.