domingo, 27 de julio de 2008

Barcelona




















Ante todo tengo que dejar bien claro que después de treinta y dos años viviendo en Barcelona sigo "enamorada" de ella.

Los cambios y mejoras han sido muchos, en eso completamente de acuerdo, sobre todo después de las Olimpiadas, bien que la hemos pagado, o ¿seguimos pagándolas?

Los impuestos, por las nubes.

El agua cara y escasa, gracias que llovió a tiempo de llenar algo los embalses, sino este verano con restricciones, sabiendo de antemano lo que se nos esta viniendo encima, ¿a qué esperan a poner algún remedio?

Las leyes y ordenanzas, mejor no hablar de ellas, me recuerdan unos cuantos años atrás.

La vivienda, prohibitiva, sobre todos para los jóvenes.

Sanidad, años atrás era un referente, ahora ni soñando, a pesar de tener buenos hospitales y estar bien equipados.

Educación, sin ir más lejos en el barrio donde vivo, lleva funcionando cuatro años un colegio de infantil y primaria con aulas prefabricadas (barracones).

Y así un largo etc.

...que se debería trabajar más para la ciudadanía que a fin de cuentas es la que paga y menos "escaparate".

Aun así, ¡¡ ME ENCANTA BARCELONA!!