martes, 11 de agosto de 2009

Qué será lo próximo??

Son el espacio público con mayor número de prohibiciones.

Si bien los primeros años del postfranquismo supusieron la entrada en vigor de una nueva era de libertad de expresión y convirtieron a España en la cuna del topless, lo cierto es que ese acelerado ‘destape’ se ha ido desinflando poco a poco. Y es que según se ha hecho saber el Ayuntamiento de Cádiz ha puesto en marcha una ordenanza que impide el nudismo en todas las playas de la ciudad, actividad considerada a partir de ahora como infracción leve.

Los últimos cinco años las zonas de playa españolas han sufrido importantes vetos, como la venta de refrescos, sandalias e incluso helados, algo que en otros países resultaría inimaginable. Fueron las quejas de buena parte del sector turístico, poco dado al griterío, lo que propició que estos vendedores se reubicaran en los famosos chiringuitos, pequeñas tiendas que mira por dónde tienen los días contados.

Sin embargo, la cosa no acabó ahí y los municipios costeros se han lanzado a aprobar un buen número de regulaciones que no dejan satisfecho a todo el mundo.

Por ejemplo en Valencia (al igual que en Benidorm) tenemos todo un clásico, prohibido beber alcohol en la playa. Esto ya viene de lejos, desde la famosa “fiebre del botellón” que puso en alerta a las autoridades ante el riesgo de encontrar montañas de basura a primera hora de la mañana e incluso cristales rotos en la arena. Además, se prohíben las sombrillas a menos de 6 metros del mar, lo cual ya ha levantado ampollas entre los veraneantes que se ven obligados a colocarse a una distancia considerable y chamuscarse los pies cada vez que quieren refrescarse un poco.

En Almuñecar nada de música, puesto que para escuchar los éxitos del verano ya están los locales de la ciudad, y en Girona cuidado con encender un pitillo en La Escala porque está terminantemente prohibido fumar tabaco o cualquier otra sustancia. Curiosamente, para evitar encontrar desagradables colillas en la arena, las autoridades canarias solventaron este problema de un modo mucho más práctico, repartiendo gratuitamente 5000 ceniceros entre los veraneantes.

Por cierto si vas a las playas coruñesas nada de desobedecer las banderas o ponerte a jugar a juegos molestos, puesto que la broma puede salirte por unos 500 euros.

En Tossa de Mar son más estrictos: nada de sexo a la luz de la luna, decisión que provocó varias manifestaciones protagonizadas por los jóvenes de la zona. Esta prohibición se aprobó tras la presión de la Asociación Playas Familiares, un colectivo conservador que se ha propuesto luchar, entre otras cosas, contra la exhibición total de los senos en determinadas playas en las que el topless se considera una práctica habitual. Su objetivo, el amparo de la infancia.

A este respecto hay que citar el caso de la blanca playa de Binibequer, en Menorca, donde varios carteles prohíben el ingreso a algunas partes del balneario sin el bikini completo e invitan a no pasearse con ningún animal. Más vale hacer caso, puesto que las multan llegan a los 1200 euros.

Sin embargo la sanción más llamativa la encontramos en Tenerife, dado que el Ayuntamiento estudia castigar la construcción de castillos o figuras de arena de gran tamaño por motivos vinculados a la estética y la libre circulación.

Como ven, la controversia está servida.


http://es.viajes.yahoo.com/p-ofertas_vacaciones-2929053