jueves, 28 de julio de 2011

cortando libertades

Después de un mes con temperaturas otoñales, hoy ha vuelto el verano.
Así que esta mañana he aprovechado para ir un rato a la playa de la Barceloneta, si aquella que el ayuntamiento se pasó la LEY DE COSTAS por el forro de sus... narices. Aquella parte de la playa se llama Sant Sebastià, donde está el dichoso monstruo de hotel.

Las personas que frecuentan aquella playa son gente de toda la vida, gente del barrio, algún que otro turista y conviven perfectamente desde hace años, haciendo nudismo, top- les y los que llevan traje de baño, hasta que ayuntamiento ha sacado una normativa este año que no se puede estar desnudo en esta playa, que de momento están avisando y si no multa (afán recaudatorio)

Ya los bañistas están en pie de guerra recogiendo firmas para recurrir la prohibición, he estado allí para dejar la mía y hablando con algunos/as de ellos, les pregunto si tiene algo que ver con el hotel o lo que construyen al lado, la fundación Maragall, un centro de investigación del alzheimer, me dicen que no, que esto viene la derecha-rancia que se ha instaurado en Barcelona.

Venga de donde vengan, como siempre cortando libertades, vamos como los cangrejos para atrás.

Luego vi a una pareja de urbanos o mossos, que en realidad me da lo mismo que sean unos que otros, ahora van en caballo, muy graciosos ellos, eso si cuando hacen caquitas se bajan y la recogen, faltaría más.